¡Kurt vive! Al día de hoy Kurt no tiene Instagram, no tiene interés de escribir en Twitter y menos pensar en su incursión a la red del Sr. Zuckerberg. Kurt Donald Cobain muestra desinterés por alimentar el IQ promedio. Su statement personal va contra todos. Quizás a estas alturas ya se arrepintió de uno de sus discos más vendidos en su historia: el aclamado MTV Unplugged. Ese disco le recuerda la etapa más desagradable de su existencia, el simple hecho de estar en esos estudios de Nueva York con tanta gente que le dijo que decir , que hacer y que tocar le provocan náusea. Kurt cumplirá 20 años de haber dejado a una de las bandas más representativas de los ‘90s. Dicha separación (recordemos) sucedió por las diferencias creativas entre él y su baterista Dave Grohl quien años más tarde formaría su banda con rolas que Kurt no aceptó en su momento. La parte más difícil de su vida fue vivir el terrible fallecimiento de su hija Frances Cobain que se suicidó a los 15 años con una sobredosis de pastillas. En el documental de Nick Broomfield cuenta a detalle cómo encontraron su cuerpo, una serie de fotos de su abuela, su padre y su madre, una caja de pizza a medio comer y el libro de Oscar Wilde “The Happy Prince and Other Tales”, todo eso sobre la cama de Frances en el pequeño departamento de su amiga Fionna en Florida. Esa pérdida llevo a Kurt a dejar drásticamente los escenarios. Cayó en las drogas y tuvo un intento fallido de suicidio. Lo vimos muchas veces en distintos vídeos de TMZ golpeando fans y reporteros que exigían una explicación del porqué hace lo que hace. Varias veces fue TT en redes sociales. Sorpresivamente Kurt en 2012 lanzó un libro de reflexiones llamado “Smells Like cold Spirit” acompañadas de dibujos que muestran sus pensamientos desde una visión artística englobando temas como la decadencia humana y como destruyen su entorno social. Recuerdo que los medios empezaron a hablar de una especie de enfermedad psicológica y desacreditaron su é...