Una Sociedad Sin Cash: ¿Libertad o Esclavitud? Nota: Se está creando un “Grupo Crypto”. Si estás [email protected], envía un mensaje a [email protected] o por Telegram. Bitcoin: Especulación o Libertad Financiera El mundo de las criptomonedas es ya una realidad imparable. ¿Estamos ante una revolución financiera o es un simple juego de casino? ¿Cuales son las consecuencias para nuestra sociedad del auge de criptomonedas como Bitcoin? Algunas autoridades nos advierten que Bitcoin mantiene en el anonimato las actividades ilícitas de muchos criminales. Es una afirmación alarmante, pero, según fuentes solventes, el tráfico ilícito facilitado por Bitcoin es del 1% del total mundial y dichas autoridades estarían mejor advirtiendo sobre el peligro del otro 99%. Así es, el sistema financiero tradicional es uno de los sistemas más corruptos de nuestra sociedad. Una muestra de ello son los “papeles de Panamá”, en donde, además de los tradicionales traficantes de drogas y armas, salieron a la luz los nombres de 140 políticos con sus familiares y amigos, y una docena de Jefes de Estado actuales y anteriores. Los “papeles de Panamá” desvelaron más de 11 millones de archivos secretos, la mayor filtración de la historia, mil veces más que la información filtrada por Wikileaks hasta entonces, y tan solo es una pequeña parte de las numerosas operaciones ilícitas o comprometadoras que los ricos y poderosos esconden en diferentes paraísos fiscales. No se dice en las televisiones, pero el actual sistema financiero está en quiebra y sus dueños quieren salvarlo y mantener el control. El banco central norteamericano, la Reserva Federal, encargado de imprimir los dólares USA, es un banco privado que trabaja, junto con otros bancos centrales mundiales, para defender sus intereses y aumentar aún más su control sobre la economía. La economía mundial está en la UVI desde hace años y el covid-19 es la excusa perfecta para justificar el reseteo del sistema financiero mundial. Cada vez somos más quienes sabemos que la hipnosis colectiva de esta pandemia se parece mucho a una plan-demia magistralmente organizada y orquestada. La crisis del Covid19, además de un inmenso negocio para la industria de las vacunas y la 5G, tiene como objetivo final paralizar la actividad económica hasta conseguir el colapso de la economía mundial y poder así justificar un reseteo financiero. Para ello, quienes mueven los hilos de las altas finanzas pretenden implantar su propio sistema de criptomonedas, pero totalmente centralizado. Por suerte, la misma tecnología que sirve para centralizar aún más el poder en manos de unos pocos también nos ofrece la posibilidad de una mayor libertad si elegimos sistemas autogestionados y descentralizados de criptomonedas. La Oportunidad Crypto: ¿Libertad o Esclavitud? El año 2020 fue un año espectacular para quienes invirtieron en monedas crypto, y todo indica que el 2021 será un año de transición masiva hacia el dinero digital, acompañado de la rápida desaparición de los billetes o dinero “cash”. En este proceso, los poderosos bancos centrales que son y/o funcionan como entidades privadas impondrán su propia moneda digital, mientras las plataformas descentralizadas de criptomonedas lucharán por defender un espacio financiero descentralizado. ¿Hacia qué lado se inclinará la balanza? Una Sociedad Sin Cash: ¿Libertad o Esclavitud? Los pagos digitales son muy importantes para el buen funcionamiento de la sociedad moderna, y seguramente conoces a varias personas que han usado su tarjeta bancaria varias veces esta semana. El experimento de una sociedad sin billetes ha dejado de ser ciencia ficción y está empezando a ser una realidad en nuestras vidas. Por ello, quizás sea el momento de prohibir el uso de esos billetes tan contaminantes, aprovechando la pandemia Covid-19. ¿Qué opinas? Suecia ha iniciado ya ese camino y los pagos con billetes estarán muy pronto en los libros de historia. A partir de marzo del año 2023, este país pasará a ser una sociedad sin dinero “cash”. Su banco central ha empezado a introducir su propia moneda digital y todas las transacciones serán digitales en el 2023. Muchos expertos coinciden en que una sociedad sin cash es la evolución natural del dinero, y la mayoría de los bancos centrales están investigando la mejor forma de ir hacia una sociedad sin “cash”, ya que el uso de billetes no tiene mucho sentido en una sociedad tecnológicamente avanzada. Así que ¿por qué no relajarse, disfrutar del viaje y dar la bienvenida a una nueva era sin papel moneda? Los pagos con con tarjetas de crédito nos permiten adelantar un dinero que aún no tenemos y además sin intereses. Suena bien, aunque si no pagas ese crédito al finalizar el mes, la tasa de interés puede ser desorbitada. Por ello, las tarjetas de crédito pueden ser una deuda trampa si no puedes hacer frente al pago cuando termina el mes. No obstante, además de las tarjetas de crédito, también es posible hacer pagos digitales con tarjetas de débito. Estas cuentan con una funcionalidad similar a las tarjetas de crédito, pero sin endeudamiento o intereses, ya que usan el dinero que tenemos en la cuenta bancaria. En China, utilizan aplicaciones como WeChat Pay o Alipay y ya no son necesarias las máquinas de las tarjetas. Además, los comercios pagan unas comisiones casi nulas. Estas aplicaciones parecen la solución de pago perfecta en una sociedad sin billetes. Así es, aplicaciones como WeChat Pay se presentan como la opción perfecta, siempre que no te importe que el Partido Comunista Chino conozca cada unos de tus movimientos económicos. ¿Qué es WeChat? Es algo así como la versión china de Twitter, Facebook, Google Maps, Tinder y Apple Pay, todo empaquetado en una sola aplicación. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Para mostrarte una imagen de los peligros de una sociedad sin billetes, imagina un gobierno de dudosa reputación democrática con el acceso directo de todas las transacciones económicas y financieras de sus ciudadanos. Me temo que el control social sobre la población sería enorme. Un ejemplo reciente: Durante las protestas de Hong Kong en el 2019, hubo una asistencia masiva a las reuniones pro-democráticas. Para desplazarse en tren o autobús, muchos ciudadanos usaron una tarjeta inteligente, llamada Octopus, dejando un rastro digital de todos sus viajes. ¿Y adivina qué? El gobierno chino utilizó esos datos para determinar quién había participado en las protestas, pudiendo así recompensarlos con un billete de ida a la China continental. Esperemos que algunos dirigentes de estas manifestaciones no hayan acabado en el hospital-cárcel construido en tiempo record para combatir el coronavirus. En una sociedad sin billetes que utilizara una aplicación como WeChat, mantenerse en el anonimato no sería nada fácil y podría ser casi imposible. Los sistema de pago tipo WeChat Pay son sin lugar a duda la solución perfecta para quienes están completamente de acuerdo con el Partido Comunista Chino. La mayoría de los pagos realizados en el mundo están siendo procesados por un pequeño grupo de empresas o gobiernos. En la actual tendencia hacia sociedades sin “cash”, el control centralizado de las transacciones financieras haría que los dueños de estos sistemas de pago sean aún más poderosos. Un oligopolio en toda regla para quien las plataformas digitales descentralizadas son una alternativa incómoda. El capitalismo tiene muchos defectos, pero es probablemente la mejor opción dentro una serie de opciones aún peores, pero estos oligopolios financieros tienen el potencial de romper las bondades del sistema capitalista, tal y como lo conocemos. En cierto modo, el capitalismo ha funcionado como un sistema de votación. En lugar de utilizar papeletas para votar, la gente vota con sus carteras, emitiendo más votos monetarios al comprar unos artículos sobre otros. Así por ejemplo, el aumento de la demanda de alimentos bio y ecológicos ha empujado a muchas empresas agroalimentarias a girar hacia una producción de alimentos más sanos. Sin embargo, en una sociedad sin “cash”, los proveedores de sistemas de pago tienen el poder de influir en ese voto. Al ser empresas privadas, tienen derecho a negar sus servicios a las empresas que crean oportuno, perjudicando gravemente la actividad económica de esas empresas o negocios, ya que no resulta nada práctico visitar una página en Internet y tener que enviar billetes para pagar por un producto o servicio. Durante la actual pandemia, Google, Facebook, Youtube, y otras redes sociales han cancelado numerosas cuentas de individuos y organizaciones que cuestionaban la narrativa oficial del Covid19. Una censura mediática impensable hace tan solo 2 años. Miles de médicos han sido censurados por decir simplemente la verdad sobre esta plan-demia: MedicosPorLaVerdad.com En una sociedad sin “cash”, la censura sería aún peor si las compañías proveedoras de sistemas de pago pudieran negar sus servicios a cualquier organización cuya actividad perjudicara los intereses de empresas o personas muy poderosas. La pregunta es ¿deberían empresas como MasterCard o Visa decidir si una actividad o un negocio triunfa o fracasa? Más aún ¿debería permitirse a estos proveedores de pagos interrumpir ese voto monetario que sustenta los aspectos más sanos del capitalismo? En una sociedad sin “cash”, cuando se niega este servicio a una empresa, esta quedaría completamente excluida del sistema financiero, y solo podría sobrevivir recurriendo a plataformas de pago descentralizadas. Este es uno de los valores del mundo descentralizado crypto, eludir la censura del oligopolio de los proveedores de pagos digitales. Es más que probable que los billetes de papel dejen muy pronto de ser una opción en el cambio hacia una sociedad sin “cash”. En ese mundo sin billetes, ¿qué otras alternativas razonables hay aparte de las plataformas descentralizadas de criptomonedas? No se me ocurre ninguna. Por esta razón, valorar la alternativa crypto descentralizada es vital. La falta de alternativas a los oligopolios financieros significaría aceptar ser esclavizado por el sistema. No sé lo que opinas, pero no me gustaría que esa oligarquía financiera tuviera tanto poder. Si fuera así, una sociedad sin billetes podría convertirse en una cárcel para la gente que no se somete al sistema. Pero las cosas pueden empeorar aún más, ante un posible futuro financiero distópico. No es cuestión de ser optimista o pesimista, sino de analizar la realidad con la mejor perspectiva posible y actuar en consecuencia. En este momento, las agencias que regulan el sistema financiero están evaluando los beneficios de las monedas digitales patrocinadas por los gobiernos, dentro del modelo de una sociedad sin “cash”. Esto se traduciría en un control casi total de la población, a través de la automatización de los impuestos y la recopilación de datos que deberían ser privados. Algo así como el sistema WeChat de china, pero implantado en todo el mundo. No me entusiasma que las empresas privadas se inmiscuyán en mis libertades económicas y mi privacidad, pero al menos una empresa privada no puede enviarte a la cárcel o confiscar tu dinero por capricho. En cambio, un gobierno autoritario sí puede, y eso se traduciría en un enorme control sobre todas nuestras libertades. Por ejemplo, podrías asistir a una protesta incómoda para el gobierno, y ese gobierno podría simplemente acceder a un montón de información sobre los asistentes y penalizar sus monederos digitales, emitidos por el propio gobierno. Lo preocupante es que esa pesadilla distópica no está tan lejos de poder convertirse en una realidad. China ya ha comenzado a distribuir su Yuan digital, mientras que otras monedas digitales emitidas por diferentes gobiernos están empezando a ser operativas. En el caso de China, el partido comunista puede hacer básicamente lo que quiera y forzar su moneda digital sobre toda la población, sencillamente porque son los que mandan. Por suerte, las cosas son un poco diferentes en los países occidentales, al menos hasta ahora. Para que un gobierno haga cambios tan radicales, necesita una razón para justificarlos y no hay razones para ello. ¿No es así? Me temo que la democracia occidental está dejando de ser lo que era y los gobiernos van a utilizar esta pandemia como justificación para desplegar sus nuevas monedas digitales. En realidad, el asalto al dinero cash ya se puede ver en algunas partes del mundo. Así por ejemplo, no hace mucho, se propuso una polémica ley en Australia que habría supuesto una prohibición de las compras en efectivo superiores a 10.000 dólares. La sanción por violar esta ley, nada menos que 2 años de prisión. Por suerte, esa propuesta de ley ha sido abandonada temporalmente. Sin embargo, la plan-demia Covid-19 podría ser la justificación razonable necesaria para que muchas personas acepten la imposición de una sociedad sin los tradicionales billetes. En este proceso, hay que tener presente que la mayoría de los países tienen niveles astronómicos de deuda con tasas de interés cercanas al 0%, y dichas tasas podrían entrar en niveles negativos. Si esto sucede y el dinero cash se mueve con tasas de interés negativas, la gente preferirá tener los billetes en su casa en vez de pagar a un banco para guardarlos, lo cual sería un problema muy serio para el funcionamiento del sistema financiero. Así que la pregunta es, ¿cómo se evitará esa situación? La respuesta es sencilla. Los gobiernos crearán sus propias monedas digitales con las que podrán aplicar impuestos automáticos, además de controlar las actividades económicas de sus ciudadanos. En otras palabras, el sueño ideal de cualquier dictadura totalitaria. Esperemos que todo esto sea solo ciencia ficción y no suceda nunca, pero si sucede supondría el mayor asalto a nuestras libertades que hayamos visto nunca. Consideraciones finales: Estamos viviendo un mercado cryto bondadoso y algunos han obtenido una ganancia importante de su inversión crypto en el 2020. Criptomonedas como Bitcoin, Ethereum, Cardano, Polkadot, etc. han duplicado su valor en tan solo unos meses, y en este casino de la abundancia es fácil perder de vista por qué el emergente mundo crypto es tan valioso. Las criptomonedas descentralizadas pueden funcionar como almacén y transferencia de valor, fuera del sistema financiero controlado por los gobiernos y la oligarquía financiera, que tienen ya mucho más poder de lo que la mayoría de la gente piensa. El cambio hacia una sociedad sin cash es inevitable y está sucediendo aquí y ahora. Depende de nosotros evitar que aumente aún más el poder en manos de unos pocos. Por ello es tan importante despertar y advertir sobre el peligro de las iniciativas de los gobiernos que puedan mermar drásticamente nuestras libertades y nuestra privacidad. El reciente mercado alcista de las criptomonedas es obviamente muy atractivo, pero invertir en monedas crypto descentralizadas es más que aumentar el patrimonio fácilmente. Las crypto basadas en tecnologías tipo blockchain tienen dos caras bien diferenciadas. Las criptomonedas centralizadas de los gobiernos y las oligarquías controla y somete, mientras que la otra cara nos ofrece poderosas herramientas hacia la libertad, la transparencia y la democracia económica. @AngelPrimal Nota: Se está creando un “Grupo Crypto”. Si estás [email protected], envía un mensaje a [email protected] o Telegram
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